
1. Parcial
Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.
- Menor rendimiento
- Fatiga constante
- Dificultad para mantener el ritmo

Update: 01/12/2025La espondilitis anquilosante es una forma de artritis crónica que afecta principalmente a la columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas. Esta enfermedad autoinmune causa inflamación en las vértebras y puede llevar a la fusión ósea en la columna vertebral, resultando en rigidez y dolor severo en la espalda y cuello.
A medida que progresa, la espondilitis anquilosante puede impactar significativamente la calidad de vida y la capacidad funcional de una persona, incluyendo su capacidad para trabajar. En los casos más graves, puede incluso impedir trabajar al afectado, siendo entonces viable la incapacidad permanente.
Somos líderes, y te ofrecemos una visita gratuita.
Aquí se detallan los diferentes niveles de incapacidad laboral que pueden afectar a los trabajadores con espondilitis anquilosante, dependiendo de la severidad de su condición.
Esta categoría aplica cuando la espondilitis anquilosante reduce al menos un 33% la capacidad del individuo para desempeñar su trabajo habitual. Pese a esta limitación, aún puede realizar otras funciones.
La espondilitis anquilosante puede impedir que una persona realice las tareas habituales de su empleo. Sin embargo, esta clasificación permite buscar empleo en otras áreas que no requieran las mismas habilidades físicas.
Este nivel de incapacidad, con incremento de un 20% en la pensión, está destinado a trabajadores mayores de 55 años, quienes enfrentan mayores dificultades para encontrar otro empleo debido a los efectos severos de la espondilitis anquilosante en sus capacidades laborales.
En casos graves, la espondilitis anquilosante incapacita por completo a la persona para desempeñar cualquier tipo de empleo, incluso aquellos que demandan un esfuerzo físico liviano.
Este grado de incapacidad es para individuos cuya espondilitis anquilosante las hace completamente dependientes de otros para realizar actividades básicas de la vida diaria, como el aseo personal o comer.
En los procesos de incapacidad permanente por espondilitis anquilosante, la limitación se analiza en relación con las exigencias concretas de la categoría profesional, ya que no afecta igual a quienes desarrollan trabajos físicos que a quienes desempeñan tareas administrativas.
El procedimiento para solicitar la incapacidad permanente requiere seguir varios pasos esenciales antes de que se conceda la invalidez.
La Seguridad Social dispone de un plazo máximo de 135 días para resolver las solicitudes de incapacidad permanente por espondilitis anquilosante. Si transcurrido este tiempo no se emite respuesta, se entenderá que la solicitud ha sido denegada por silencio administrativo.
Tras recibir la resolución del INSS, el solicitante dispone de 30 días hábiles para impugnarla administrativamente. En caso de que esta impugnación sea rechazada, se cuenta con un plazo de 30 días hábiles desde la notificación del rechazo para iniciar acciones legales.

Es necesario realizar una evaluación dirigida por reumatólogos y especialistas en enfermedades como la artritis. Este procedimiento implica examinar minuciosamente las limitaciones funcionales del paciente y entender cómo la espondilitis anquilosante repercute en su habilidad para llevar a cabo tanto actividades cotidianas como laborales.
Se evalúa cómo la debilidad muscular, dolor, rigidez y la pérdida de sensibilidad y movilidad en la parte baja de la oclumna, impactan las habilidades del paciente, tanto en su rutina diaria como en su capacidad laboral. Se consideran aspectos como la capacidad de realizar esfuerzos físicos, permanecer de pie o sentado, la resistencia física para mantenerse activo durante períodos prolongados, la capacidad de permanecer en posturas específicas requeridas por el trabajo, y la habilidad para completar tareas sin experimentar molestias.
Este tribunal, compuesto por especialistas en neurología y otras disciplinas pertinentes, revisa minuciosamente la documentación médica presentada. Debe evaluar cómo la espondilitis anquilosante impacta la capacidad del individuo para trabajar y llevar a cabo sus actividades diarias.
Para conseguir una baja laboral debido a la espondilitis anquilosante, es necesario pasar por una exhaustiva evaluación médica y considerar diversos aspectos por parte de neurólogos y otros especialistas. Es fundamental obtener diagnósticos precisos que describan claramente la condición del paciente y cómo esta afecta su capacidad para desempeñar sus responsabilidades laborales.
La espondilitis anquilosante presenta dificultades en el trabajo. A continuación, ofrecemos recomendaciones clave para facilitar la obtención de la incapacidad:
Contar con un equipo médico especializado en reumatogía garantiza la documentación necesaria de todos los indicios y limitaciones asociadas con la espondilitis anquilosante. Esto es lo más importante para obtener un reconocimiento de la incapacidad.
La asesoría legal especializada juega un papel fundamental en el proceso de solicitud de incapacidad por espondilitis anquilosante. Los abogados de incapacidades ofrecen un análisis detallado de cada caso, evaluando las pruebas médicas y documentación necesaria para respaldar la solicitud.
Examinar sentencias y casos prácticos relacionados con la incapacidad por espondilitis anquilosante ofrece una perspectiva valiosa sobre la aplicación de las leyes y jurisprudencia. Estos casos destacan la importancia de presentar pruebas sólidas y contar con apoyo de expertos profesionales.
Dada nuestra amplia experiencia, contamos con resultados positivos y muestra de ello, en el presente caso, nuestra clienta fue declarada en grado de incapacidad permanente total para su profesión de administrativa al presentar espondilitis anquilosante, reconociendo el Magistrado que la trabajadora no se hallaba capacitada para permanecer en sedestación durante toda la jornada laboral, dada la sobrecarga lumbar que ello le producía.
Responde 3 preguntas y descubre tu probabilidad en menos de 1 minuto.
RápidoSolo 1 minuto
Confidencial100% seguro
Sin compromisoSin obligación🔒 100% confidencial. Tus datos están protegidos.
Responde y descubre tu probabilidad
Responde 4 preguntas y descubre tu probabilidad
Tus respuestas muestran varios indicadores que podrían ser compatibles con una incapacidad permanente por burnout.
Te responderá un abogado especialista en incapacidad permanente sobre los pasos a seguir.
Déjanos tus datos y un abogado especialista revisará tu caso en menos de 24h.
🔒 100% confidencial. Tus datos están protegidos.
La incapacidad que puede reconocerse por síndrome de burnout depende de la gravedad del trastorno y del impacto real en tu capacidad para trabajar.

Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.

No puedes continuar en tu profesión habitual.

Mayores de 55 años con dificultad para encontrar otro empleo.

No puedes trabajar en ningún empleo.

Necesitas ayuda para actividades básicas del día a día.
La capacidad para desempeñar un trabajo puede verse profundamente alterada por el síndrome de burnout, con efectos que varían desde limitaciones parciales hasta una incapacidad en grado de gran invalidez. A continuación, se describen los diferentes niveles de incapacidad que pueden surgir a causa de esta condición.
La incapacidad parcial implica una disminución en la capacidad de trabajo del individuo en al menos un 33%. En el contexto del síndrome de burnout, esto se traduce en una reducción significativa de la eficiencia laboral, manifestada por una disminución en la productividad, una mayor tasa de errores y una menor capacidad para concentrarse en las tareas.
La incapacidad permanente total es aquella que impide al individuo continuar desempeñando su empleo habitual. En el caso del síndrome de burnout, esto puede ocurrir cuando el agotamiento emocional y la desesperanza alcanzan un nivel en el que el individuo ya no puede cumplir con las exigencias y responsabilidades del puesto que ocupaba antes del diagnóstico.
Esta categoría se aplica a individuos mayores de 55 años que enfrentan dificultades significativas para encontrar empleo debido a su condición. Para las personas que sufren de burnout en esta etapa de la vida, la incapacidad para mantenerse en el empleo actual puede verse exacerbada por la dificultad para encontrar nuevas oportunidades laborales adecuadas.
La incapacidad permanente absoluta significa que el individuo no puede mantener ninguna ocupación en absoluto. En alguien con burnout, esto ocurre cuando el agotamiento y el estrés han llegado a un nivel tan extremo que el individuo no puede desempeñar ninguna función laboral, independientemente del tipo de trabajo. Es complicado conseguirlo pero no imposible.
La gran invalidez implica que la persona requiere asistencia constante para realizar las actividades diarias y básicas. Por ejemplo, asearse, vestirse o comer.
El INSS valora tu estado de salud, el impacto en tu capacidad laboral y la documentación médica aportada. Cada caso es único y requiere un análisis individualizado.




En los casos relacionados con burnout, ansiedad laboral o depresión derivada del trabajo, el grado más frecuente suele ser la incapacidad permanente total, especialmente cuando la persona no puede volver a su profesión habitual.
Analizamos tu caso gratis y te orientamos.
Habla con un abogadoLa Seguridad Social valora diferentes criterios médicos y laborales para determinar si corresponde el reconocimiento de una incapacidad permanente por síndrome de burnout.
El diagnóstico debe ser realizado por un profesional de la salud mental y reflejar la gravedad del burnout y su impacto en la vida laboral.
Debes cumplir los periodos mínimos de cotización que exige la Seguridad Social en función de tu edad y situación laboral.
Es fundamental presentar informes médicos completos que acrediten la duración, gravedad y el impacto del burnout.
Se exige haber cotizado al menos un tercio del tiempo transcurrido desde los 16 años hasta la fecha del hecho causante.
Debe haberse cotizado al menos una cuarta parte del tiempo transcurrido desde los 20 años, con un mínimo de cinco años cotizados.
Al menos el 20% de la cotización exigida debe encontrarse dentro de los últimos diez años anteriores al hecho causante.
Revisamos tu situación de forma gratuita y te orientamos sobre la viabilidad de tu solicitud de incapacidad permanente por síndrome de burnout.
Estos son los principales plazos que suele manejar la Seguridad Social en una solicitud de incapacidad permanente.
Respetar los plazos es fundamental. Si se deja pasar el tiempo establecido en cada fase, podrías perder el derecho a reclamar o a continuar con el procedimiento.
Contar con asesoramiento legal especializado puede ayudarte a cumplir todos los plazos y aumentar tus posibilidades de éxito.
La baja laboral por síndrome de burnout se concede cuando la enfermedad incapacita al trabajador para realizar sus tareas profesionales debido a un agotamiento extremo y estrés crónico. Es recomendable iniciar un proceso de IT por baja médica para tratar de disminuir así los síntomas derivados del síndrome.
La baja se basa en la evaluación médica que demuestra que el síndrome afecta significativamente el desempeño y el bienestar del trabajador.
En algunos casos, solamente son necesarios unos pocos días o semanas, pero en otros, se puede alargar más de un año, siendo viable la incapacidad laboral, por no ser posible la reincorporación.
La duración de la baja dependerá de la gravedad de los síntomas y de la evolución del tratamiento.

Las recomendaciones son fundamentales para gestionar el síndrome de burnout y facilitar el proceso de solicitud de incapacidad.
Registrar la evolución de los síntomas y su impacto diario.
Seguir el tratamiento y las indicaciones médicas de forma constante.
Presentar una documentación médica completa es crucial para respaldar la solicitud de incapacidad. Esto incluye informes detallados de médicos especialistas, resultados de pruebas y cualquier otro documento que evidencie cómo el síndrome de burnout afecta la capacidad laboral.
Informes de psicólogos o psiquiatras.
Historia clínica completa y notas de seguimiento.
Resultados de pruebas y evaluaciones psicológicas.
Informes de tratamientos e intervenciones realizadas.Contar con asesoramiento legal especializado puede marcar la diferencia en el reconocimiento de tu incapacidad y en la duración de tu baja.
Personas como tú han conseguido que se reconociera su incapacidad permanente con nuestro apoyo.
Burnout severo con ansiedad y depresión.
“Gracias a su ayuda, por fin entienden lo que me pasaba y puedo tener tranquilidad para mi futuro.”
Agotamiento extremo y trastorno adaptativo mixto.
“Pensé que nunca lo conseguiría. Me guiaron en todo el proceso y ganamos el caso en los tribunales.”
Burnout crónico y trastorno de estrés postraumático.
“No podía ni levantarme por las mañanas. Ahora puedo empezar a vivir sin ese peso encima.”
Cada caso es único. Analizamos tu situación y te orientamos sobre las opciones reales que tienes.
Podemos ayudarte a conseguir el reconocimiento que mereces.
PRIMERA VISITA GRATIS
Sin ningún tipo de compromiso, te aconsejaremos sobre tus mejores opciones.