
1. Parcial
Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.
- Menor rendimiento
- Fatiga constante
- Dificultad para mantener el ritmo

Update: 12/01/2026El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) es una condición mental que puede desarrollarse después de experimentar o ser testigo de un evento extremadamente traumático. Este trastorno se caracteriza por síntomas que pueden afectar profundamente la vida diaria de una persona. Entre estos síntomas se encuentran el revivir constantemente el trauma a través de recuerdos intrusivos, pesadillas o flashbacks.
Esta patología debe manifestar una vez iniciada la vida laboral del trabajador o, en caso de que se manifieste con anterioridad, debe haberse agravado hasta la actualidad. Además, las personas con TEPT tienden a evitar situaciones, lugares, personas o actividades que les recuerden el evento traumático.
También pueden experimentar alteraciones en su estado de ánimo, como sentimientos de desesperanza, dificultad para sentir emociones positivas, o problemas para recordar aspectos importantes del trauma.
La hiperactivación es otro síntoma común, que incluye estar fácilmente sobresaltado, tener problemas para dormir, irritabilidad y dificultad para concentrarse. En los peores casos, conduce a una incapacidad permanente laboral.
Nuestros abogados son expertos, y te acompañarán todo el procedimiento.
El Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) puede tener un impacto significativo en la capacidad laboral de una persona, manifestándose en diferentes grados de incapacidad. Estos grados varían desde una pérdida parcial de eficiencia hasta una incapacidad total y absoluta para trabajar.
Se refiere a una reducción en la eficiencia laboral, donde el individuo ha perdido al menos un 33% de su capacidad para realizar su trabajo habitual. Esta disminución puede hacer que el desempeño en el empleo sea considerablemente afectado, aunque la persona aún puede realizar algunas tareas con dificultades.
Se da cuando el TEPT impide a una persona realizar su trabajo habitual, afectando gravemente su capacidad para cumplir con sus funciones laborales normales. En este caso, la persona no puede seguir desempeñando el mismo rol laboral, aunque podría ser capaz de realizar otros trabajos con adaptaciones.
Este grado de incapacidad puede concurrir cuando el evento traumático ha tenido relación con la actividad profesional, por haber sufrido por ejemplo un accidente con graves consecuencias para la persona o terceros.
Se aplica a personas mayores de 55 años, quienes enfrentan un incremento del 20% en la base de cálculo de su pensión. Este grado de incapacidad tiene en cuenta la dificultad adicional para encontrar un nuevo empleo debido a la edad avanzada y las limitaciones impuestas por el TEPT.
Se refiere a una situación en la que el TEPT impide completamente cualquier tipo de actividad laboral. La persona afectada no puede realizar ninguna forma de trabajo, ya que sus síntomas le impiden desempeñar cualquier tarea productiva.
Un ejemplo práctico de este grado de incapacidad lo constituyen trabajadores que padecen una sintomatología grave en forma de continuos flashbacks, rumiaciones, pensamientos intrusivos y continuos sobre el accidente, que le impiden incluso realizar actividades por muy livianas que sean.
Es el grado más severo, donde la asistencia continua de otra persona es necesaria debido a la dependencia total. En este caso, el individuo no solo está incapacitado para trabajar, sino que también requiere apoyo constante para llevar a cabo las actividades diarias, reflejando una dependencia completa de cuidados externos.
Debido a nuestra experiencia, presentamos cuál es el procedimiento habitual a seguir, en casos de solicitar una incapacidad permanente.
El Instituto Nacional de la Seguridad Social tiene un plazo de 135 días para resolver las solicitudes. Si no se recibe respuesta dentro de este período, se considera que la solicitud ha sido rechazada por silencio administrativo.
Tras recibir la resolución, el solicitante dispone de 30 días hábiles para presentar una reclamación previa si no está conforme con la decisión. En caso de que la reclamación sea desestimada, se cuenta con 30 días hábiles desde la notificación para iniciar un procedimiento judicial ante los juzgados.

La evaluación del Trastorno de Estrés Postraumático es un proceso crítico para determinar su impacto en la capacidad laboral del individuo. Este proceso incluye la revisión detallada de los síntomas del TEPT.
La evaluación funcional del TEPT debe considerar cómo los síntomas afectan la capacidad del individuo para realizar sus tareas laborales diarias: el análisis de la frecuencia e intensidad de los síntomas, como la ansiedad y los ataques de pánico, y cómo estos interfieren en la capacidad para mantener el empleo y realizar funciones básicas en el entorno laboral.
El tribunal médico revisa en detalle toda la documentación relacionada con el Trastorno de Estrés Postraumático. Esto implica examinar los informes de los profesionales de salud mental, las evaluaciones psicológicas y cualquier prueba diagnóstica que demuestre la severidad del TEPT y su impacto en la capacidad laboral del solicitante.
La baja laboral por Trastorno de Estrés Postraumático se concede cuando el TEPT impide significativamente la capacidad del trabajador para desempeñar sus funciones laborales. Esta baja suele ser inicialmente temporal, con el objetivo de proporcionar al individuo el tiempo necesario para recibir tratamiento y mejorar. Si los síntomas persisten, podría ser necesario considerar la incapacidad permanente.
En este contexto, la baja laboral por ansiedad es habitual en el TEPT, ya que la ansiedad intensa y persistente forma parte del cuadro clínico y limita de manera directa la capacidad para trabajar con normalidad.
Solicitar incapacidad por Trastorno de Estrés Postraumático requiere un enfoque detallado para asegurar que la solicitud esté bien fundamentada y respaldada por pruebas adecuadas.
Es crucial presentar una documentación organizada y actualizada, que incluya informes exhaustivos de profesionales de la salud mental, resultados de evaluaciones psicológicas y cualquier otro documento que evidencie cómo el TEPT afecta la capacidad para realizar tareas laborales. Esta información es fundamental para respaldar la solicitud de incapacidad.
Contar con el apoyo de un abogado de incapacidades desde el inicio es fundamental para gestionar el proceso de solicitud. Un asesor legal puede ayudar a preparar la documentación necesaria, presentar reclamaciones y ofrecer representación en procedimientos judiciales, si es necesario.
Analizar casos previos de éxito en solicitudes de incapacidad por TEPT puede ofrecer valiosas perspectivas. Estudiar cómo se han manejado casos similares proporciona una guía sobre los requisitos y estrategias que han resultado efectivas para obtener la incapacidad por Trastorno de Estrés Postraumático.
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La incapacidad que puede reconocerse por síndrome de burnout depende de la gravedad del trastorno y del impacto real en tu capacidad para trabajar.

Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.

No puedes continuar en tu profesión habitual.

Mayores de 55 años con dificultad para encontrar otro empleo.

No puedes trabajar en ningún empleo.

Necesitas ayuda para actividades básicas del día a día.
La capacidad para desempeñar un trabajo puede verse profundamente alterada por el síndrome de burnout, con efectos que varían desde limitaciones parciales hasta una incapacidad en grado de gran invalidez. A continuación, se describen los diferentes niveles de incapacidad que pueden surgir a causa de esta condición.
La incapacidad parcial implica una disminución en la capacidad de trabajo del individuo en al menos un 33%. En el contexto del síndrome de burnout, esto se traduce en una reducción significativa de la eficiencia laboral, manifestada por una disminución en la productividad, una mayor tasa de errores y una menor capacidad para concentrarse en las tareas.
La incapacidad permanente total es aquella que impide al individuo continuar desempeñando su empleo habitual. En el caso del síndrome de burnout, esto puede ocurrir cuando el agotamiento emocional y la desesperanza alcanzan un nivel en el que el individuo ya no puede cumplir con las exigencias y responsabilidades del puesto que ocupaba antes del diagnóstico.
Esta categoría se aplica a individuos mayores de 55 años que enfrentan dificultades significativas para encontrar empleo debido a su condición. Para las personas que sufren de burnout en esta etapa de la vida, la incapacidad para mantenerse en el empleo actual puede verse exacerbada por la dificultad para encontrar nuevas oportunidades laborales adecuadas.
La incapacidad permanente absoluta significa que el individuo no puede mantener ninguna ocupación en absoluto. En alguien con burnout, esto ocurre cuando el agotamiento y el estrés han llegado a un nivel tan extremo que el individuo no puede desempeñar ninguna función laboral, independientemente del tipo de trabajo. Es complicado conseguirlo pero no imposible.
La gran invalidez implica que la persona requiere asistencia constante para realizar las actividades diarias y básicas. Por ejemplo, asearse, vestirse o comer.
El INSS valora tu estado de salud, el impacto en tu capacidad laboral y la documentación médica aportada. Cada caso es único y requiere un análisis individualizado.




En los casos relacionados con burnout, ansiedad laboral o depresión derivada del trabajo, el grado más frecuente suele ser la incapacidad permanente total, especialmente cuando la persona no puede volver a su profesión habitual.
Analizamos tu caso gratis y te orientamos.
Habla con un abogadoLa Seguridad Social valora diferentes criterios médicos y laborales para determinar si corresponde el reconocimiento de una incapacidad permanente por síndrome de burnout.
El diagnóstico debe ser realizado por un profesional de la salud mental y reflejar la gravedad del burnout y su impacto en la vida laboral.
Debes cumplir los periodos mínimos de cotización que exige la Seguridad Social en función de tu edad y situación laboral.
Es fundamental presentar informes médicos completos que acrediten la duración, gravedad y el impacto del burnout.
Se exige haber cotizado al menos un tercio del tiempo transcurrido desde los 16 años hasta la fecha del hecho causante.
Debe haberse cotizado al menos una cuarta parte del tiempo transcurrido desde los 20 años, con un mínimo de cinco años cotizados.
Al menos el 20% de la cotización exigida debe encontrarse dentro de los últimos diez años anteriores al hecho causante.
Revisamos tu situación de forma gratuita y te orientamos sobre la viabilidad de tu solicitud de incapacidad permanente por síndrome de burnout.
Estos son los principales plazos que suele manejar la Seguridad Social en una solicitud de incapacidad permanente.
Respetar los plazos es fundamental. Si se deja pasar el tiempo establecido en cada fase, podrías perder el derecho a reclamar o a continuar con el procedimiento.
Contar con asesoramiento legal especializado puede ayudarte a cumplir todos los plazos y aumentar tus posibilidades de éxito.
La baja laboral por síndrome de burnout se concede cuando la enfermedad incapacita al trabajador para realizar sus tareas profesionales debido a un agotamiento extremo y estrés crónico. Es recomendable iniciar un proceso de IT por baja médica para tratar de disminuir así los síntomas derivados del síndrome.
La baja se basa en la evaluación médica que demuestra que el síndrome afecta significativamente el desempeño y el bienestar del trabajador.
En algunos casos, solamente son necesarios unos pocos días o semanas, pero en otros, se puede alargar más de un año, siendo viable la incapacidad laboral, por no ser posible la reincorporación.
La duración de la baja dependerá de la gravedad de los síntomas y de la evolución del tratamiento.

Las recomendaciones son fundamentales para gestionar el síndrome de burnout y facilitar el proceso de solicitud de incapacidad.
Registrar la evolución de los síntomas y su impacto diario.
Seguir el tratamiento y las indicaciones médicas de forma constante.
Presentar una documentación médica completa es crucial para respaldar la solicitud de incapacidad. Esto incluye informes detallados de médicos especialistas, resultados de pruebas y cualquier otro documento que evidencie cómo el síndrome de burnout afecta la capacidad laboral.
Informes de psicólogos o psiquiatras.
Historia clínica completa y notas de seguimiento.
Resultados de pruebas y evaluaciones psicológicas.
Informes de tratamientos e intervenciones realizadas.Contar con asesoramiento legal especializado puede marcar la diferencia en el reconocimiento de tu incapacidad y en la duración de tu baja.
Personas como tú han conseguido que se reconociera su incapacidad permanente con nuestro apoyo.
Burnout severo con ansiedad y depresión.
“Gracias a su ayuda, por fin entienden lo que me pasaba y puedo tener tranquilidad para mi futuro.”
Agotamiento extremo y trastorno adaptativo mixto.
“Pensé que nunca lo conseguiría. Me guiaron en todo el proceso y ganamos el caso en los tribunales.”
Burnout crónico y trastorno de estrés postraumático.
“No podía ni levantarme por las mañanas. Ahora puedo empezar a vivir sin ese peso encima.”
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