
1. Parcial
Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.
- Menor rendimiento
- Fatiga constante
- Dificultad para mantener el ritmo
Update: 02/01/2026La rotura de calcáneo es una fractura en el hueso del talón, generalmente causada por caídas o traumatismos graves. Este tipo de lesión puede ser muy dolorosa, limitando la capacidad de caminar o soportar peso en el pie, y requiere un tratamiento prolongado.
Laboralmente, una fractura de calcáneo puede afectar significativamente a personas con trabajos que impliquen estar de pie o moverse. La recuperación lenta, junto con la rehabilitación, puede llevar a una baja laboral prolongada, reduciendo la capacidad de desempeñar actividades laborales habituales. En esos casos, es viable la incapacidad permanente.
La rotura de calcáneo puede causar diversos grados de incapacidad laboral, dependiendo de la gravedad de la lesión y el impacto en la capacidad funcional del trabajador. Los tipos varían desde incapacidad parcial hasta gran invalidez.
Esta incapacidad implica una reducción mínima del 33% en la capacidad laboral del afectado, pero sin impedir totalmente su trabajo. El trabajador puede seguir desempeñando su actividad con ciertas limitaciones, adaptándose a tareas menos demandantes físicamente.
En este caso, la persona no puede realizar su trabajo habitual debido a la rotura de calcáneo. Sin embargo, puede desempeñar otras actividades laborales que no requieran un esfuerzo físico similar al de su ocupación original.
Para trabajadores con 55 años o más, se añade un incremento del 20% en las prestaciones por no poder reinsertarse en el mercado laboral, siempre que tenga una IPT para su profesión habitual y no esté trabajando de otra cosa. La edad y la dificultad para acceder a otro tipo de empleo agravan su situación de incapacidad.
En este grado, la persona es incapaz de realizar cualquier tipo de trabajo, incluso aquellos más sencillos o livianos. La rotura de calcáneo limita por completo su capacidad para ejercer cualquier actividad laboral remunerada.
En los casos más graves, la gran invalidez implica que el afectado necesita la ayuda constante de terceros para realizar actividades básicas. Esto se reconoce cuando la rotura de calcáneo genera una dependencia total en la vida diaria.
En este apartado, reflejamos el proceso que se sigue a la hora de :
La Seguridad Social dispone de 135 días hábiles para resolver una solicitud de incapacidad. Si no emite una respuesta en ese tiempo, se asume que ha sido denegada, mediante silencio administrativo.
En ese caso, el solicitante tiene 30 días hábiles para reclamar. Si la reclamación también sea desestimada, puede acudir a los tribunales en el plazo de 30 días hábiles posteriores a la desestimación, presentando demanda.
La evaluación es esencial para determinar el impacto de una rotura de calcáneo en la capacidad laboral. Consiste en una revisión médica exhaustiva y la recopilación de datos sobre la afectación funcional y el tratamiento necesario.
Aquí se trata de examinar cómo la rotura de calcáneo afecta la movilidad y capacidad de trabajo del paciente. Se realiza una valoración de las limitaciones físicas y cómo estas interfieren con las actividades laborales diarias.
El tribunal médico examina los informes y pruebas sobre la rotura de calcáneo para emitir un dictamen sobre la incapacidad laboral. Su evaluación determina la gravedad de la lesión y el grado de afectación laboral.
En cuanto a la baja por rotura o incapacidad temporal, su duración depende de la severidad de la fractura y el progreso de la recuperación. Generalmente, la baja se extiende hasta que se restablece la capacidad laboral.
Es aconsejable seguir estrictamente las indicaciones médicas y realizar la rehabilitación necesaria para recuperar la funcionalidad del pie. También es útil buscar orientación profesional para gestionar los aspectos legales relacionados con la incapacidad laboral.
Se deben presentar informes médicos que describan en detalle la rotura de calcáneo, incluyendo resultados de estudios de imagen y evaluaciones funcionales. Estos documentos son cruciales para justificar la solicitud de baja o incapacidad.
Contar con abogados especializados en incapacidad laboral puede ser fundamental para navegar el proceso administrativo y judicial. Los abogados de incapacidades pueden ofrecer orientación experta para asegurar una correcta presentación y defensa del caso.
Hemos gestionado numerosos casos de rotura de calcáneo con éxito. La experiencia en estos casos permite desarrollar estrategias efectivas para obtener la compensación adecuada y garantizar una resolución favorable.
Normalmente, las secuelas de la rotura de calcáneo ocasiona una IPT para profesiones de esfuerzo físico, bipedestación y deambulación prolongada.
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La incapacidad que puede reconocerse por síndrome de burnout depende de la gravedad del trastorno y del impacto real en tu capacidad para trabajar.

Puedes seguir trabajando, pero con limitaciones importantes.

No puedes continuar en tu profesión habitual.

Mayores de 55 años con dificultad para encontrar otro empleo.

No puedes trabajar en ningún empleo.

Necesitas ayuda para actividades básicas del día a día.
La capacidad para desempeñar un trabajo puede verse profundamente alterada por el síndrome de burnout, con efectos que varían desde limitaciones parciales hasta una incapacidad en grado de gran invalidez. A continuación, se describen los diferentes niveles de incapacidad que pueden surgir a causa de esta condición.
La incapacidad parcial implica una disminución en la capacidad de trabajo del individuo en al menos un 33%. En el contexto del síndrome de burnout, esto se traduce en una reducción significativa de la eficiencia laboral, manifestada por una disminución en la productividad, una mayor tasa de errores y una menor capacidad para concentrarse en las tareas.
La incapacidad permanente total es aquella que impide al individuo continuar desempeñando su empleo habitual. En el caso del síndrome de burnout, esto puede ocurrir cuando el agotamiento emocional y la desesperanza alcanzan un nivel en el que el individuo ya no puede cumplir con las exigencias y responsabilidades del puesto que ocupaba antes del diagnóstico.
Esta categoría se aplica a individuos mayores de 55 años que enfrentan dificultades significativas para encontrar empleo debido a su condición. Para las personas que sufren de burnout en esta etapa de la vida, la incapacidad para mantenerse en el empleo actual puede verse exacerbada por la dificultad para encontrar nuevas oportunidades laborales adecuadas.
La incapacidad permanente absoluta significa que el individuo no puede mantener ninguna ocupación en absoluto. En alguien con burnout, esto ocurre cuando el agotamiento y el estrés han llegado a un nivel tan extremo que el individuo no puede desempeñar ninguna función laboral, independientemente del tipo de trabajo. Es complicado conseguirlo pero no imposible.
La gran invalidez implica que la persona requiere asistencia constante para realizar las actividades diarias y básicas. Por ejemplo, asearse, vestirse o comer.
El INSS valora tu estado de salud, el impacto en tu capacidad laboral y la documentación médica aportada. Cada caso es único y requiere un análisis individualizado.




En los casos relacionados con burnout, ansiedad laboral o depresión derivada del trabajo, el grado más frecuente suele ser la incapacidad permanente total, especialmente cuando la persona no puede volver a su profesión habitual.
Analizamos tu caso gratis y te orientamos.
Habla con un abogadoLa Seguridad Social valora diferentes criterios médicos y laborales para determinar si corresponde el reconocimiento de una incapacidad permanente por síndrome de burnout.
El diagnóstico debe ser realizado por un profesional de la salud mental y reflejar la gravedad del burnout y su impacto en la vida laboral.
Debes cumplir los periodos mínimos de cotización que exige la Seguridad Social en función de tu edad y situación laboral.
Es fundamental presentar informes médicos completos que acrediten la duración, gravedad y el impacto del burnout.
Se exige haber cotizado al menos un tercio del tiempo transcurrido desde los 16 años hasta la fecha del hecho causante.
Debe haberse cotizado al menos una cuarta parte del tiempo transcurrido desde los 20 años, con un mínimo de cinco años cotizados.
Al menos el 20% de la cotización exigida debe encontrarse dentro de los últimos diez años anteriores al hecho causante.
Revisamos tu situación de forma gratuita y te orientamos sobre la viabilidad de tu solicitud de incapacidad permanente por síndrome de burnout.
Estos son los principales plazos que suele manejar la Seguridad Social en una solicitud de incapacidad permanente.
Respetar los plazos es fundamental. Si se deja pasar el tiempo establecido en cada fase, podrías perder el derecho a reclamar o a continuar con el procedimiento.
Contar con asesoramiento legal especializado puede ayudarte a cumplir todos los plazos y aumentar tus posibilidades de éxito.
La baja laboral por síndrome de burnout se concede cuando la enfermedad incapacita al trabajador para realizar sus tareas profesionales debido a un agotamiento extremo y estrés crónico. Es recomendable iniciar un proceso de IT por baja médica para tratar de disminuir así los síntomas derivados del síndrome.
La baja se basa en la evaluación médica que demuestra que el síndrome afecta significativamente el desempeño y el bienestar del trabajador.
En algunos casos, solamente son necesarios unos pocos días o semanas, pero en otros, se puede alargar más de un año, siendo viable la incapacidad laboral, por no ser posible la reincorporación.
La duración de la baja dependerá de la gravedad de los síntomas y de la evolución del tratamiento.

Las recomendaciones son fundamentales para gestionar el síndrome de burnout y facilitar el proceso de solicitud de incapacidad.
Registrar la evolución de los síntomas y su impacto diario.
Seguir el tratamiento y las indicaciones médicas de forma constante.
Presentar una documentación médica completa es crucial para respaldar la solicitud de incapacidad. Esto incluye informes detallados de médicos especialistas, resultados de pruebas y cualquier otro documento que evidencie cómo el síndrome de burnout afecta la capacidad laboral.
Informes de psicólogos o psiquiatras.
Historia clínica completa y notas de seguimiento.
Resultados de pruebas y evaluaciones psicológicas.
Informes de tratamientos e intervenciones realizadas.Contar con asesoramiento legal especializado puede marcar la diferencia en el reconocimiento de tu incapacidad y en la duración de tu baja.
Personas como tú han conseguido que se reconociera su incapacidad permanente con nuestro apoyo.
Burnout severo con ansiedad y depresión.
“Gracias a su ayuda, por fin entienden lo que me pasaba y puedo tener tranquilidad para mi futuro.”
Agotamiento extremo y trastorno adaptativo mixto.
“Pensé que nunca lo conseguiría. Me guiaron en todo el proceso y ganamos el caso en los tribunales.”
Burnout crónico y trastorno de estrés postraumático.
“No podía ni levantarme por las mañanas. Ahora puedo empezar a vivir sin ese peso encima.”
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