Izaskun Aldabe Muro
Abogada experta en incapacidad permanente
Update: 07/01/2026
Update: 07/01/2026El síndrome vertiginoso, o vértigo, es una condición que provoca una sensación de movimiento giratorio o desestabilización. Esta sensación puede ser debilitante y suele acompañarse de mareos, náuseas y problemas de equilibrio. En el trabajo, puede reducir la capacidad de concentración y aumentar el riesgo de accidentes.
El impacto del vértigo en el entorno laboral puede ser significativo. Las personas afectadas pueden experimentar dificultad para realizar tareas que requieran coordinación y estabilidad, como operar maquinaria, conducción o trabajar en alturas. Además, los episodios frecuentes pueden llevar a bajas laborales, y en los peores casos, a la incapacidad permanente.
El síndrome vertiginoso afecta significativamente la capacidad de una persona para realizar tareas laborales. Dependiendo de la severidad de los síntomas, se pueden clasificar diferentes grados de incapacidad laboral, cada uno con implicaciones distintas para el desempeño en el trabajo.
La incapacidad parcial se refiere a una reducción en el rendimiento laboral de al menos un 33%, permitiendo aún realizar tareas con ciertas limitaciones.
Este grado de incapacidad puede verse en trabajos donde se requiera la conducción o el trabajo en alturas, entre otros exigentes físicamente, para realizar parte de las tareas del puesto de trabajo, pudiendo desempeñar el resto.
En la incapacidad permanente total, el trabajador no puede desempeñar su trabajo habitual debido a la gravedad del vértigo, afectando su capacidad de realizar funciones específicas.
Un ejemplo práctico puede ser las profesiones que exijan conducción de forma necesaria, trabajo en alturas continuo, carga de pesos y alto requerimiento mental.
La incapacidad permanente total cualificada aplica un incremento del 20% en la pensión para trabajadores mayores de 55 años, reconociendo la mayor dificultad para reinsertarse en el mercado laboral.
La incapacidad permanente absoluta implica que la persona no puede desempeñar ningún tipo de empleo, ni siquiera los más livianos, debido a la intensidad de los síntomas.
En este caso, la severidad de la sintomatología debe ser de tal intensidad que afecte de forma continuada incluso a las actividades más sedentarias.
Por último, la gran invalidez se da cuando el individuo requiere asistencia constante de terceros para realizar las actividades diarias, reflejando un nivel extremo de dependencia, que debe ir aparejada de otras patologías y sintomatología grave.

El INSS tiene 135 días para resolver las solicitudes de incapacidad; si no se recibe respuesta en este plazo, la solicitud se considera rechazada por silencio administrativo.
Si se disiente de la decisión, se dispone de 30 días hábiles para presentar una reclamación previa. Si esta reclamación es desestimada, se puede recurrir a los juzgados, presentando una demanda dentro de los 30 días hábiles siguientes a la notificación de la desestimación.
La evaluación del síndrome vertiginoso es un proceso crucial para determinar la gravedad de la condición y su impacto en la capacidad laboral. Esta evaluación incluye una serie de pasos médicos y administrativos para asegurar una comprensión completa del estado del paciente y las implicaciones para su trabajo.
Esta evaluación mide cómo el vértigo afecta las habilidades diarias y laborales del paciente. Se analiza la capacidad para realizar tareas específicas, la estabilidad y el equilibrio, y cómo los síntomas interfieren con el desempeño en el trabajo. La evaluación ayuda a determinar las adaptaciones necesarias y el nivel de incapacidad.
El tribunal médico es un comité encargado de revisar los informes y evaluaciones médicas del paciente. Su objetivo es decidir sobre el grado de incapacidad y si el síndrome vertiginoso justifica la concesión de beneficios por incapacidad. Este tribunal considera toda la documentación presentada para emitir una resolución.
La duración de una baja laboral por síndrome vertiginoso varía según la severidad de la condición y la respuesta al tratamiento. La baja puede ser temporal o, en casos más graves, puede convertirse en una incapacidad permanente. La duración específica se ajusta según la evolución de los síntomas y la capacidad de recuperación del paciente.
Las recomendaciones para gestionar el síndrome vertiginoso en el ámbito laboral son esenciales para mejorar la calidad de vida del paciente y su capacidad para mantener el empleo. Estas recomendaciones consisten en llevar bien organizados los documentos e informes, y colaborar con el tribunal médico.
Se requiere una documentación exhaustiva que incluya informes médicos detallados, tratamiento médico y farmacológico instaurado, evaluaciones funcionales y cualquier prueba diagnóstica relevante, como son pruebas diagnósticas, tomografía computarizada, y pruebas vestibulares.
Estos documentos deben reflejar claramente cómo el vértigo afecta la capacidad del paciente para trabajar y las recomendaciones para adaptaciones en el lugar de trabajo.
Contar con un abogado de incapacidad desde el inicio es fundamental para recibir asesoramiento adecuado y preparar una solicitud sólida. Un abogado puede guiar al paciente a través del proceso de reclamación, asegurarse de que todos los documentos estén en orden y defender los derechos del solicitante en caso de denegación.
Existen casos precedentes de solicitudes de incapacidad por vértigo que han tenido éxito, lo cual puede servir como referencia. Estos casos a menudo muestran cómo se han manejado situaciones similares y las estrategias que han llevado a una resolución favorable, proporcionando una guía útil para el proceso actual.
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